Baner top
Baner top

MORENO VALLE, SE VA, PERO SE QUEDA

MORENO VALLE, SE VA, PERO SE QUEDA

“Me voy con la satisfacción del deber cumplido”, sentenció Rafael Moreno Valle la noche de anoche en Cholula, tierra de Dioses, donde se despidió de sus colaboradores y dio la bienvenida a su sucesor, José Antonio Gali Fayad.

La escena no es poco interesante.

Ahí estaba el hombre que por primera vez derrotó al PRI en la entidad.

El primero.

El primero –en muchos sexenios- que pone sucesor, haciendo a un lado el dicho aquel de que “Gobernador no pone gobernador”.

El primero.

Y prometió –Como Mc Arthur- que regresaría para “comenzar con nuevos bríos para buscar nuevos proyectos y nuevas transformaciones en nuestro país”, aludiendo desde luego a sus aspiraciones presidenciales, que también lo hacen un personaje interesante en esta escena, pues pese a que no es el primero de los gobernadores poblanos que aspiran, también es cierto que es uno de los que realmente han logrado un posicionamiento en la carrera por el 2018.

Posicionamiento flojo, pero posicionamiento al fin.

Y es que desde Manuel Bartlett, quien también aspiró, incluso antes de haber sido gobernador, fue quizá quien más en serio se tomó en una posible nominación, quizá debido a su trayectoria, entre la cual se contaba el haber sido secretario de Gobernación con Miguel de la Madrid.

Marín, hay que recordarlo, también quiso, pero se le atravesó el Lidiagate.

A Moreno Valle, se le atravesó el caso Chalchiuapan, pero a golpe de dadivas, extorsiones y terrorismo gubernamental logró calmar las aguas. Un hecho nada menor, que dibuja a Moreno Valle de cuerpo completo: ambicioso y autoritario, pero firme y obstinado en sus proyectos.

Y es que el hecho también es inédito.

Rafael Moreno Valle se va, pero no se va.

Se va, porque desde ahora el gobernador constitucional se llama Tony Gali.

Se va, porque sus seis años –¡Bendito Dios!- caducaron por fin.

Se va porque no hay mal que dure cien años.

Se va porque los tiempos sexenales son perfectos.

Pero se queda porque Tony Gali no es otro que Rafael Moreno Valle, recibiendo órdenes y ejecutándolas.

Se queda porque el estado sin Rafael Moreno Valle, Tony Gali no alcanza ni siquiera a imaginárselo.

Se queda porque la continuidad es una palabra que nunca antes había tenido más significado que ahora.

Se queda porque Rafael Moreno Valle solo sabe mandar. Y Tony obedecer.

Y lo más importante: Se queda porque hay un proyecto conjunto que los une indisolublemente: El proyecto a la Presidencia de la República, donde Gali, sin duda, no tendría un papel menor.

Es como sacarse la lotería.

Y el boleto ya casi lo tienen comprado, pues aunque no llegara a ser el nominado, como tal parece que va a ser, la posición que obtendría Rafael Moreno Valle y sus huestes tampoco sería menor, en caso de que ganara el candidato –o candidata- que apoyaran.

¡Qué diferencia con sus antecesores!, como Piña Olaya que se iba defenestrado. O Como Bartlett. O pero aún: Marín, que se iba con la cola entre las patas. Melquiades, quizá fue el único que se fue con menos oprobio.

Pero Moreno Valle… Se va, pero se queda.

Acerca del autor

Periodista desde 1996. Ha trabajado en diverso medios de comunicación, estatales y regionales. Actualmente es fundador y director de La Pasarela Noticias, en su versión digital e impresa

Noticias relacionadas