GUSTAVO VARGAS, LA POLÍTICA DEL AVESTRUZ

Ante la crisis que se vive en ESAPAH y que ha generado un grave desabasto de agua, las voces se multiplican exigiendo la renuncia del alcalde #GustavoVargas Cabrera, quien hasta la fecha ha enfrentado varios momentos críticos en su aún joven administración.

La primera fue el tema de la basura, que aún no se soluciona. El segundo conflicto fue con los trabajadores de limpia, que derivó en un plantón indefinido, al cerrar el acceso a la presidencia.

Vino un tercero. Y ese fue con los presidentes auxiliares, quienes se quejaban de no recibir el pago de sus participaciones. Otro plantón.

Y ahora el tema del agua, sin soslayar los problemas electorales en juntas auxiliares y el pleito con su antecesor #GabrielAlvarado, quien reveló que le dejo 18 millones de pesos en caja, que el edil no ha desmentido ni aclarado. El que calla otorga.

¿Alguien o muchos le están poniendo el pie al edil morenista para que quede mal ante la sociedad?

¿Hay grupos políticos que les interesa desestabilizar al gobierno municipal?

Sin duda. Un cargo político, siempre tiene enemigos políticos. No obstante, es ahí donde se prueba el liderazgo, capacidad y empeño del.presidente en turno para sacar adelante al municipio, resolver problemas, lograr negociaciones y proponer proyectos. Nada de eso está haciendo Gustavo Vargas. Peor aún, ni siquiera da la cara para explicar que pasa.

Ante esa política del avestruz, -se dice que los avestruces esconden la cabeza bajo la arena- no es raro que cada vez más voces se alcen para exigir su renuncia, con una frase contundente: “Si no puede, renuncie”.

#GustavoVargas, llega al poder sin los grandes compromisos económicos y políticos que atan a los candidatos para cumplir proyectos en favor de la ciudadanía. El llegó por la libre, gracias al cobijo de Andrés Manuel Lopez Obrador, con escasa inversión económica y casi nula campaña electoral propia. Además, tiene el respaldo hipotético del presidente de la República para abajo, lo que le permitiría -también hipotéticamente- estar brillando como alcalde como ningún otro antes.

¿Que sucede?

¿Ineptitud, apatía, inexperiencia, valemadrismo?

Todo parece indicar que son todas juntas.