HUAUCHINANGO; CUANDO LA PARTERA ES MALA…

Llegamos al décimo mes del gobierno del morenista Gustavo Vargas con errores en diferentes frentes.

Unos son chuscos, aunque no por eso menos graves. Otros son trágicos, doblemente graves.

Entre los chuscos, si así pudiera llamársele, se encuentran los graves errores que los agraviados han publicado en redes sociales, es decir, los ahijados del alcalde.

El primero tiene que ver con el CBTIS’ 86 o Centro de Bachillerato Tecnológico Industrial y de Servicios “Francisco Villa” de Huauchinango. En un llavero, que el generoso edil obsequió a sus ahijados de generación, se le ocurrió ponerle “CEBETIS”. Las burlas en las redes no se hicieron esperar.

¿Y? dirán los bots locales, salidos desde la misma presidencia. “¿A poco tú eres perfecto?”, “Nadie es perfecto. Sólo Dios”, diría mi abuelita (si viviera). Pero el funcionario de más alto rango en el municipio, con toda una infraestructura, tanto en recursos humanos como económicos a su servicio, no puede darse ese lujo. O sí, si es que es generoso con la ineptitud de su equipo, porque una de tres, o el edil o su gente, no revisaron el pedido y exigieron la reposición por el error garrafal en los llaveritos de marras, o ellos sencillamente se equivocaron y ni le avisaron al edil o tres, todos se dieron cuenta pero para no gastar doblemente, decidieron entregar los costosos obsequios tal cual.

Total, dijera Armando Ramírez: “Que tanto es tantitito”.

Pero ahí no paró la cosa. En la secundaria Necaxa, que no está en Necaxa, sino en Tenango, el edil volvió a ser padrino de generación. Esta vez –of cours- volvió a regalar llaveritos. Esta vez el error fue poner “Generación 2017-2019”, en lugar de “2016-2019”.

¿Y? Volverían a opinar los botcitos locales. A estas alturas, también coincido en que sale sobrando cualquier razonamiento lógico, pero en cambio sí es sano tomarlo con el debido humor y esbozar lo que hubiera dicho mi abuelita (si viviera): “Cuando la partera es mala, le echa la culpa al niño”. (En mi pueblo decían de otra manera).

Eso fue lo chusco.

Los errores doblemente graves tienen que ver con la inseguridad galopante en el municipio. En menos de 12 días, tres personas han sido asesinadas en la zona de Texcapa; maleantes perpetraron un asalto a una camioneta de valores juntito a la Presidencia y lo más reciente: un taxista fue baleado también en pleno centro, por la zona del parque escénico.

¿Y? volverían a decir nuevamente los súper bots: “El presidente no puede andar cuidando a todo mundo, de seguro andaban en malos pasos”.

Tienen razón.

Si con los llaveros no pudieron.